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En esta tendencia muy española de adoptar como nuestro todo lo que viene de fuera, especialmente si viene de Estados Unidos o Gran Bretaña, uno de los últimos recién llegados ha sido el brunch. Ese momento del día, típico del fin de semana, en el que es demasiado tarde para desayunar y muy pronto para comer. Ése es el momento brunch. Y aunque en Zaragoza todavía no hay muchos lugares en los que poder disfrutar de él, La Clandestina Café es el sitio perfecto para descubrirlo.

En La Clandestina el brunch, que se sirve los sábados y domingos, consta de 7 pasos. Empezaremos tomando un té o café a elegir entre una amplia variedad. Para seguir con su ya famoso Orange Power, un zumo natural recién elaborado de naranja, zanahoria y lima, servido con hielo para mantener intactas las propiedades de la fruta.

Acompañaremos estas bebidas con una Tostada de Pan de Verdad, fermentado durante 14 horas, y que se puede aderezar con mantequilla hecha en Sieso, una de las deliciosas Mermeladas Elasún (melocotón de Calanda, naranja amarga, fresón o frambuesas con moras) o tomate natural ecológico. Remataremos el primer asalto a la parte dulce con un yogur 100% natural elaborado también en Sieso y con topping de avena caramelizada. La ventaja de ingerir productos elaborados naturalmente es que todo está buenísimo.

En la parte salada nos encontramos con un Chancho Viajero. Siguiendo el estilo Street Food (comida para comer en la calle), el Chancho Viajero viene en un plato de papel. Nos explican que el ingrediente fundamental del Chancho es la panceta. Una panceta especiada, cocinada a baja temperatura durante 20 horas. Lo primero que nos viene a la mente es la imagen de la panceta y su grasa… Nada que ver con lo que experimentas cuando le pegas el primer bocado a tu Chancho.

IMG_20160131_121023La panceta, muy suave por cierto, viene dentro de un bollo de pan dulce, cubierta por salsa agripicante y lechuga. Antes de comerla hay que exprimir encima una porción de lima y, como muy bien te indican allí, “remangarse y morder hasta que la salsa te llegue a los codos”. La salsa agripicante, muy curiosa para el paladar, es además muy agradable puesto que ni es muy agria ni muy picante, y estos contrastes son una fiesta en la boca. El plato viene acompañado de chips de patata, muy ricas también.

Volvemos a la parte dulce, esta vez eligiendo entre las tartas de la casa: tarta de chocolate, zanahoria o yogur. Nosotros nos quedamos con la de zanahoria. Y terminamos nuestro brunch brindando con dos copas de champán. ¿Se puede pedir más?

Las cantidades son las exactas. Perfectas para salir sin hambre pero con agilidad suficiente para poder moverte. Y si te apetece terminar con algo más digestivo nos han contado que los Gin Tonics de La Clandestina son de la mejorcito. Tenemos claro que nosotros repetiremos.